Aamir Khan en Rang de Basanti: otra forma de ser héroe

Aamir Khan comenzó su carrera actoral desde niño, pero su primer papel importante fue como protagonista de Qayamat se Qayamat tak (Mansoor Khan, 1988), una versión de Romeo y Julieta adaptada al contexto de la India de fines de la década de 1980. Sus características y formación le permitieron adaptarse a todos esos géneros: la belleza de su belleza y carisma lo convierten en un perfecto galán, mientras que su destreza física no sólo lo prepara para el baile sino también para ser protagonista de escenas de acción. De hecho, ya en épocas tempranas (por ejemplo en Baazi de 1995) Khan se erigía como indiscutido héroe de acción. Su extensa filmografía construyó su “texto estrella”: en cinematografías industriales, los actores famosos crean cierta expectativa en el público, y su sola presencia en un filme tiene un sentido específico. Esto puede ser utilizado de dos formas distintas: o bien el filme da por sentadas características del personaje basándose en esa imagen de la estrella (los personajes de Bruce Willis son valientes, violentos y aventureros) o bien la contradice (en La muerte le sienta bien Bruce Willis es un inútil, cobarde y fácil de manipular).

El texto estrella de Khan se completa con un elemento indispensable: el patriotismo. Luego de la multipremiada Lagaan: Había una vez en la India (Ashutosh Gowariker, 2001), en que Khan interpreta a un joven que a través de un partido de cricket logra evitar que su pueblo pague un injusto impuesto en épocas de la colonia británica, el actor filmó El principio: Balada de Mangal Pandey. El filme, dirigido por Ketan Mehta en 2005, está basado los hechos que dieron inicio a la Primera Guerra de Independencia de la India, en 1857. Khan encarga justamente a Mangal Pandey, héroe y mártir de la lucha por la independencia. Mientras que Lagaan… es una versión suavizada y ficticia de los conflictos entre los nativos y los colonos, en The Rising… el enfrentamiento se vuelve sangriento y está basado en datos históricos reales. Con estos dos filmes la imagen de Aamir Khan viró desde el héroe romántico y defensor de causas privadas a héroe nacional. Es en este contexto, y considerando que Khan es una de las personas más famosas de la India, que debemos comprender el personaje que representa en Rang de Basanti.

Filme de 2006 dirigido por Rakeysh Omprakash Mehra, Rang de Basanti (título que puede ser traducido como “Píntalo de amarillo”) narra dos historias: por un lado, el intento de una directora británica y un grupo de amigos indios que quieren filmar un documental sobre un grupo de revolucionarios de principios del siglo XX; por otro lado, se narra la historia de esos revolucionarios encabezados por Chandrashekhar Azad.

Hasta este momento y en filmes posteriores, Aamir Khan representa personajes inalcanzables: sea en un enfrentamiento contra británicos, luchando contra mafias o en la conquista de mujeres, sus personajes siempre tienen la solución insospechada y la sonrisa encantadora, provocan suspiros femeninos, la admiración de sus pares y el rencor de sus oponentes. En un principio, DJ, su personaje en Rang de Basanti parece cumplir con todos estos requisitos, pero pronto confiesa que hace años que ha terminado su formación superior y sin embargo continúa entre sus amigos universitarios porque en el mundo exterior no es nadie, es sólo uno más de todos los graduados que buscan trabajo desesperadamente.

Cuando DJ y sus amigos hablan sobre los héroes revolucionarios del documental, lo hacen sin ninguna convicción, les parece que la lucha fue inútil porque India está sumida en la desigualdad y la corrupción. Ajay, uno de los amigos, es un piloto del ejército y es la voz del pensamiento optimista y patriótico, quien afirma que todos los problemas de la India pueden solucionarse si en lugar de quejarse los jóvenes comenzaran a entrar en acción, a través de partidos políticos u otras organizaciones. A medida que los jóvenes se involucran más en la filmación sobre la historia de los revolucionarios, se sienten más identificados con sus ideales, y lo esperable sería que el final de la película diera la razón a Ajay. Sin embargo, ocurre todo lo contrario.

Espero que me disculpen que voy a contar el argumento y quitar todo suspenso, así que quienes prefieran ver el filme antes de saber el final, este es el momento para dejar de leer.

La corrupción de la que hablan los personajes muestra sus consecuencias cuando Ajay muere en un accidente aéreo por causa de unos repuestos defectuosos que el gobierno obtuvo a través de negociados marcados por la corrupción. La inutilidad e hipocrecía de los partidos políticos se evidencia en su silencio ante la brutal reacción de la policía frente a un reclamo pacífico por la muerte de Ajay (y de otros pilotos que habían sufrido accidentes semejantes).

La historia de Ajay y sus amigos es una ficción, pero está basada en realidades sociales. Para la sociedad india, la palabra terrorismo excede las definiciones de diccionario: se trata de ataques masivos en lugares públicos que, si bien su letalidad ha disminuido paulatinamente desde 2001, aún son una amenaza que invade la vida diaria. Al mismo tiempo, la lucha por la independencia es reciente y sigue vigente en la memoria. Ante la posibilidad de que estos jóvenes sean identificados con terroristas, el filme insiste en identificarlos con los revolucionarios que lucharon por la independencia. Para lograrlo, cuando DJ y sus amigos se reúnen y hablan con impotencia sobre su gobierno, los encuadres y diálogos son los mismos que vimos cuando el patriota Chandrashekhar Azad y sus compañeros revolucionarios decidieron asesinar a un representante del injusto poder británico. Es decir que, a diferencia de Lagaan… que plantea el heroísmo como una rebeldía pacífica ante medidas autoritarias, y de The rising… que ubica la lucha armada mucho tiempo atrás y contra un poder extranjero, Rang de Basanti iguala la lucha de los revolucionarios de cien años atrás con la lucha de jóvenes de 2006, y así señala el mismo ejercicio de un poder injusto tanto en el gobierno colonial como en la corrupción del gobierno indio.

El cambio en la construcción de DJ, el personaje de Aamir Khan, es central para la función ideológica y social del filme. Mientras que los otros personajes de Khan muestran la búsqueda de justicia como algo que sólo puede hacer exitosamente un hombre perfecto (un hombre imposible), DJ es un joven carismático pero con tantos defectos e inseguridades como cualquier otro, haciendo posible la identificación del público. A diferencia de otras identificaciones en que el castigo de los protagonistas funciona como advertencia y forma de disuadir la rebeldía, estos personajes tienen éxito: sin caer en la tentación de dar a los jóvenes un fin alegre e inverosímil (son acribillados por fuerzas de seguridad que hacen caso omiso de su rendición), el éxito de su aventura se ve en la repercusión que tienen en miles de jóvenes.

Si al ver a Aamir Khan vemos a un héroe, con este filme inauguró una nueva forma de ser héroe en la ficción cinematográfica india: cualquier joven, aunque no sea alguien especial y no crea tener esperanza ni futuro, puede lograr un cambio significativo en su entorno.

Rang de Basanti (2006)

  • Dirección: Rakeysh Omprakash Mehra
  • Guión: Renzil D’Silva, Prasoon Joshi, Rakeysh Omprakash Mehra
  • Con: Aamir Khan, Soha Ali Khan, Siddharth entre otros.
  • Fotografía: Binod Pradhan
  • Disponible en Netflix.

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