Dificultades para cometer un crimen: Las encadenadas, de Juan Mako

Las encadenadas: la revuelta es la segunda parte de otro espectáculo (Las encadenadas, a secas) donde se originaron todos los problemas: Arismendi mata a un hombre que hace décadas fue uno de los responsables de la inundación de Villa Epecuén, pueblo de donde provienen varios de los personajes, y donde perdieron todo. Sin embargo, no es necesario haber visto la primera parte para entender el juego que propone este espectáculo, porque el conflicto se plantea con claridad en pocos minutos: Arismendi llega al crematorio (que dirige) con el cadáver, para deshacerse de él; sus empleadas, Esther y Graciela, se debaten entre ayudarlo y llamar a la policía; finalmente, en un forcejeo, acuchillan a Arismendi por accidente. A partir de ese momento, el espectáculo avanza tanto por la vía del policial como por la comedia.

No es fácil hacer una comedia con un cadáver en el fondo, y en este caso es posible gracias al juego con la complicidad del público (no necesariamente moral), que sabe lo que se oculta, sumado a un contrapunto entre actuaciones exageradas y contenidas. Esto también es difícil de combinar en la misma escena, pero se justifica por la situación específica y la personalidad de cada uno de los personajes. Así, se logra variedad y dinamismo en una historia que, en la superficie, es simplemente la de un grupo de personas que quieren quemar un cadáver.

Pero el otro contrapunto, del que surge un sentido muy particular, es entre lo cómico y lo policial. Y ahora es cuando tienen que dejar de leer.

Si bien los espectadores conocen los secretos de los personajes, hay algo que ni unos ni otros saben: cualquier plan para encubrir el crimen, desde el principio, estaba condenado al fracaso. No se trata de una novedad o de algo que los personajes podrían haber evitado; es algo que ocurrió antes de que comenzara incluso la primera parte de esta saga. Retrospectivamente, esta certeza arroja un peso ineludible sobre la historia contada, donde todo lo que se hizo, los delitos que se cometieron después del asesinato, las traiciones y peleas, todo fue inútil. Recordemos que ese primer asesinato se cometió con el trasfondo de la impunidad de quienes destruyeron un pueblo. Así, la comedia se vuelve más negra cuando el resultado final es que los delitos sólo son pagados por los más débiles. En medio de este pesimismo, de las muertes innecesarias y el sufrimiento atravesado, lo único que sigue teniendo sentido y que rescata, hasta cierto punto, a los personajes es la lealtad entre amigas.

Las Encadenadas: la revuelta

  • Dramaturgia y dirección: Juan Mako
  • Con: Cecile Caillon, Caludio Depirro, Mónica Driollet, Silvia Fortunato, Diego Torben.
  • Escenografía: Sol Soto
  • Iluminación: Alejandro Le Roux
  • Vestuario: Paola Delgado, Sol Soto
  • Dónde: Abasto Social Club. Yatay 666. CABA
  • Cuándo: Sábados 20 hs hasta el 30/09/23, sábados 21 hs desde el 7/10/23

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