La paciencia (fatídica sindical)

Los griegos son como Los Simpson: inventaron todo. Y entre las cosas que inventaron está el fuera de escena, porque en las obras de la antigua Grecia casi todo ocurre lejos de la mirada del público: Yocasta se suicida, los griegos ganan la guerra de Troya, Antígona entierra a su hermano y el gobierno lo desentierra, pero nos enteramos de todo esto porque otros lo cuentan, no vemos a nadie haciendo físicamente nada. Salvo hablar. Esta limitación puede ser una fortaleza, no sólo porque los actores deben volverse expertos en todas las acciones de la palabra (prometer, describir, amenazar, mentir) sino también porque lo que se cuenta se hace más vivo al completarse con la imaginación del espectador. Hace muchos años, Orson Welles provocó el pánico colectivo simplemente por contar en la radio que los alienígenas estaban invadiendo la Tierra, pero si lo hubiera pasado por televisión, con los efectos especiales de esa época, nadie lo hubiera creído.

Pero aquí no estamos para hablar de griegos ni de estadounidenses, sino para hablar de La paciencia (fatídica sindical), espectáculo teatral que muestra los eventos ocurridos en una noche de guardia de tres enfermeras en una clínica para pacientes terminales. Allí hay mucho que se ve: cómo el espacio se divide entre lo que las cámaras pueden registrar y lo que no, todos los objetos que nos llevan al mundo de los hospitales y la enfermedad, y las enfermeras que realizan todas esas acciones de la palabra. De hecho, las acciones físicas no son las más exitosas, mientras que es al convencer, amenazar, mentir, rememorar, acusar y ofender que las protagonistas pueden obtener lo que necesitan. Pero también está todo lo que no se ve; los hechos que realmente desencadenan conflictos ocurren ajenos a la mirada y así expanden el mundo de esta historia en la imaginación del espectador, no sólo más allá de las cortinas que ocultan las camas de los enfermos, sino también hacia las calles donde se desarrolla una protesta, a la casa de un médico que está totalmente en otra y hasta la mismísima Patagonia. Es significativo que un espectáculo donde lo más decisivo es lo que no se ve, tenga como protagonistas a integrantes de un sector del sistema de salud que habitualmente es invisibilizado, a pesar de ser un componente indispensable.

Pero la mirada activa del espectador también tiene una función central para que el humor sea posible. Aunque las actuaciones echan mano de la exageración, lo hacen de forma tan sutil que se vuelve casi imperceptible, solo un recurso para subrayar ciertos gestos. Por eso, sin la complicidad del público y su conocimiento del contexto en que ocurren los hechos, sería imposible encontrar lo humorístico en un espectáculo que habla sobre la muerte, la enfermedad y, ante todo, la vulnerabilidad. Es decir que lo más importante de La paciencia es todo lo que no les estoy contando acá.

La paciencia (fatídica sindical) (2023-2024)

  • Dramaturgia y dirección: Macarena García Lenzi
  • Con: Karina Elsztein, Valeria Giorcelli, Noelia Prieto.
  • Escenografía: Duilio Della Pittima
  • Sonido: Santiago Zorrilla
  • Iluminación: Julián Alerta Mujica
  • Dónde: El camarín de las musas (Mario Bravo 960 – CABA).
  • Cuándo: sábados 20.30 hs. Hasta el 28/06/2025

Deja un comentario