La otra Cenicienta

Si tuviéramos que contar hoy la historia de Cenicienta podríamos elegir muchas alternativas al sueño de usar un vestido maravilloso y asistir a una gran fiesta. Sí, muchas queremos los vestidos y las fiestas, pero también podemos querer otras cosas como nuestra propia casa, viajes, independencia económica, convertirnos en estrellas, participar en las olimpíadas, en fin, las opciones son infinitas. Y las madrastras malvadas que nos tienen esclavizadas pueden ser el Estado, la pobreza, los prejuicios, los traumas, la ignorancia, y no sigo enumerando porque me deprimo. En Las cosas por limpiar (o Maid, en inglés) Cenicienta se llama Alex y su sueño no es asistir a un baile sino a la universidad. No tiene madrastra, pero sí un marido alcohólico y violento. Alex, que es muy joven, también es muy valiente y tiene una admirable claridad de pensamiento cuando una noche decide agarrar a su nena y mandarse a mudar. Así empieza la serie, a lo largo de la cual nuestra heroína casi no tropieza si no es por causas ajenas, pero cuando se equivoca, se equivoca fuerte.

Hay dos cosas que me encantaron de esta serie. La primera es que los personajes no son del todo luminosos ni del todo oscuros. Alex es un heroína en toda ley, porque hace casi todo bien, y cuando se equivoca está tan metida en una trampa que es difícil que cualquiera en sus zapatos pueda no equivocarse. Así, se logra construir una imagen valerosa de una mujer que sufre violencia, sin simplificar el problema y sus soluciones, sin culpabilizarla ni victimizarla, mostrándola como un sujeto responsable de sus acciones y a la vez atrapada en un entramado muy superior a sus fuerzas. Al mismo tiempo, Denise, el ser más luminoso de la serie, a quien cualquiera de nosotros le pediría consejo sobre absolutamente cualquier cosa, también ha sido objeto de violencia y admite que a ella le llevó siete intentos lograr alejarse de su victimario y no volver con él. Y tampoco el malo, el violento, el monstruo, deja de ser humano. Tiene momentos en que no podemos evitar pensar que es un pobre tipo, y entendemos por qué Alex se enamoró de él. Este malo con momentos de ternura enriquece la serie de dos formas. Por un lado, la trama se vuelve verosímil, nos acerca a la protagonista, a su confusión, y se evita el maniqueísmo. Por otro lado, la serie tiene una evidente vocación pedagógica y este villano ciclotímico se acerca a lo que encontrarán las y los espectadores: son pocos los psicópatas que vamos a cruzarnos, lo más probable es que encontremos seres frágiles e indefensos cuya única revancha es arruinarnos la vida. Y podemos quererlos mucho, pero igual es preferible mantenerlos lejos.

El segundo aspecto que me encantó de la serie es la cantidad de hadas madrinas que tiene esta Cenicienta. Trabajadoras sociales, compañeras de desgracia, clientas y profesionales; un pequeño ejército de mujeres está detrás de esta heroína. No sé si es imposible, pero si es difícil salir con ayuda, mucho más debe serlo salir sola. Y si bien aquí es dónde flaquea un poco el argumento, la moraleja, la de la necesidad de una red de mujeres y del respaldo del Estado, queda preciosamente ilustrada. Así como tengo mis objeciones, también entiendo que narrar el titánico recorrido desde la violencia a la libertad es más de lo que cualquier espectador puede tolerar. Así que brindemos por todas esas hadas madrinas.

PD: Aquí hablo de la violencia contra las mujeres, a sabiendas de que existe la violencia intrafamiliar contra los varones, de los cuales conozco personalmente a más de uno. Pero sabemos que, como fenómeno social, la violencia contra las mujeres está institucionalizada, ha sido acepta socialmente durante siglos, y por lo tanto es la más frecuente. Esos hombres violentados son víctimas del mismo patriarcado que calla sus voces junto a las nuestras. Así que no dudemos en ser sus hadas madrinas, con los pocos o muchos poderes mágicos que tengamos.

Las cosas por limpiar (Maid, 2021)

  • Guión: Michelle Denise Jackson
  • Fotografía: Guy Godfree, Quyen Tran y Vincent de Paula
  • Con: Margaret Qualley, Andie MacDowell, Anika Noni Rose, entre otros.
  • Disponible en Netflix.

Una respuesta a «La otra Cenicienta»

  1. […] cosas por limpiar: ya hablé de esta serie sobre el trabajoso camino desde una relación violenta hasta la libertad. Está […]

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