Mañana es ahora

“¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Cómo permitimos que esto sucediera?”, se pregunta Ghost, una sobreviviente de este futuro aterrador pero verosímil que ocurre en 2073, tal el nombre de la película. Las imágenes que se suceden sin respiro también hacen dudar al espectador: ¿es un documental? ¿Es una ficción? La respuesta no es menos que inquietante. Asif Kapadia, el director, plantea una distopía basada en una hipótesis insoslayable: nuestro presente.

Incendios forestales, ciudades inundadas, cielos contaminados. Este escenario espantoso y desolado transcurre en la Nueva San Francisco, donde toda forma de pensamiento es observada y pulverizada. La primera secuencia ya nos ubica en un contexto conocido, a pesar del artificio. Drones de control, alta tecnología al servicio de las fuerzas de seguridad, perrobots. El realizador propone una puesta en escena donde la desigualdad llega a términos extremos. En torres que acarician las nubes viven los privilegiados, quienes han logrado replicar formas de la naturaleza y rescatar lo excelso de la cultura. Abajo están los infiernos, los marginados y los perseguidos.

Estas mayorías oprimidas sobreviven entre los despojos del pasado. Ya no hay revolución ni rebeldías posibles. El aparato represivo puesto al servicio de las dictaduras digitales y el nuevo orden imperante se encargó de hacer desaparecer todo, en una lenta pero continua extinción de los recursos naturales y las libertades individuales. Los pensamientos de Ghost nos relatan los métodos de supervivencia actuales y también nos conducen a entender qué pasó para que este panorama sea tan desgarrador. Un punto de quiebre –el evento– marcó el rumbo de la historia, aunque nunca sepamos exactamente cuál fue.

Para el resto de este universo ficcional prevalecen las imágenes documentales; y eso no puede más que perturbarnos. El cineasta pivotea constantemente entre ambas formas narrativas, que como piezas de un rompecabezas siniestro, permiten asimilar una coyuntura para nada inventada. El montaje es clave para vincular estos escenarios, impactando de manera directa al núcleo de la problemática global.

El fuertísimo posicionamiento de las derechas en el mundo, la violencia policial, el racismo creciente. El individualismo desesperanzado, las tecnocracias y las IA como armas de dominio geopolítico. Todo colabora para conformar esa masa híbrida que parece transformar el mundo más allá de nuestras manos. Y como corolario, los grandes data centers junto al control del territorio y los recursos naturales. Así se aseguran el poder y la fortuna de estos tipos que hoy ya tienen sus escondites de privilegio, por si explota el apocalipsis que ellos mismos están colaborando en provocar.

Por supuesto, sobran las referencias concretas a distintas narraciones distópicas que marcaron su tiempo y hoy parecen más realistas que nunca. El cuento de la criada, Blade Runner, 1984, son tan solo algunos ejemplos cuyos elementos son transversales a la ficción y también a la realidad. Kapadia filmó esta película en 2024 y su planteo parece cada día más peligrosamente cierto. Ningún punto en su narrativa hace agua ni parece descolocado: todo cobra sentido cuanto más entendemos el escenario mundial actual. El mensaje es claro: despertar es urgente.

2073 (2024)

  • Dirección: Asif Kapadia
  • Fotografía: Bradford Young
  • Música: Antonio Pinto
  • Con: Samantha Morton, Naomi Ackie, Maria Ressa, Nigel Farage y otros.
  • Disponible en HBO Max.

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