El cine es un viaje maravilloso que nos permite vivir otras vidas, sentir otras emociones; pero esta noción ya puede sonar trillada en el siglo XXI.
Me interesa pensar que podemos ir un poco más allá, y observarlo como una valiosa herramienta para poder entender el mundo en el que vivimos, abrirnos a realidades desconocidas y, al menos, interpelarnos.
De todas formas, para esto es necesario que el espectador tome la decisión. Que tenga la valentía de asomarse a otras versiones de realidad. Que opte por la pastilla roja para despertar de la Matrix y salga finalmente de la zona de confort. El resultado siempre será positivo, porque a pesar nuestro, seguro algo se habrá modificado internamente.
A pesar de esta idea, estoy intentando argumentar a favor de ver y asistir cada suceso que nos involucra como seres humanos. Es inevitable reconocer que el mundo se está cayendo a pedazos; el mínimo compromiso hacia la existencia permite entender esta verdad. Pero, ¿qué podemos hacer al respecto? Yo creo que ver las injusticias del mundo puede avivar el espíritu y pegarnos un sacudón: esto no es ficción, sino realidad y de la cruda.
En esta recopilación, elegí tres documentales cuyo eje gira en torno del agronegocio, uno de los hijos del capitalismo global, y cómo se ha modificado el paradigma alimentario, agrícola y ambiental en las últimas dos décadas. Lejos de cualquier tipo de conspiranoia, los relatos de cada uno de estos films deben, al menos, hacernos reflexionar sobre nuestro presente y, de manera urgente, buscar alternativas para mejorar el futuro de todos.
El mundo según Monsanto
Este film es la base de todo lo que vino después. Es la biblia para entender qué es Monsanto, su funcionamiento y la forma en que se fue entretejiendo como la más grande industria química mundial, con todo lo que eso implica.
Marie-Monique Robin expone una diversidad de actores sociales que abren un abanico de múltiples perfiles. Desde los organismos modificados genéticamente y su hermano inseparable, el glifosato, al agente naranja y los PCB’s; desde los manejos políticos a las redes de encubrimiento de los distintos organismos gubernamentales; como también las crónicas de enfermedad y muerte de poblaciones enteras y la destrucción del medio ambiente.
No hay enigma posible en este documental: todos los actores sociales implicados dan cuenta de la impunidad de una empresa que es sinónimo de veneno y muerte y que dio origen a un modelo que se perpetúa hasta hoy en muchos países del mundo (incluida Argentina, por supuesto).

El mundo según Monsanto (2018)
- Guión y Dirección: Marie-Monique Robin
- Fotografía: Guillaume Martin, Arnaud Mansir, Bernard Cazedepats y Frederic Vassort.
- Montaje: Francoise Boulegue.
- Música: Olivier Aurol.
- Disponible en YouTube.
Viaje a los pueblos fumigados (2018)
Los estragos del agronegocio y sus consecuencias humanitarias y ambientales en nuestro país son el hilo conductor en este relato.
Lo que intenta Pino Solanas -y ciertamente logra- es demostrar cómo el cambio de paradigma agrícola ganadero en un país otrora granero del mundo, arrasó con todo de la mano de los cultivos transgénicos, y cómo ese cambio se ve reflejado directamente en nuestra alimentación y en la salud de la población.
Solanas interactúa con una gran cantidad de actores implicados en la temática, y opone las voces de la ciencia para demostrar su hipótesis, evidenciando que un cambio de modelo es posible, pero urgente.
Hay un discurso intervencionista por parte del director, que lo vuelve testigo y borra esa distancia de la observación pura. Transforma su hipótesis en experiencia y desde ese lugar decide analizarse para saber si él también tiene agrotóxicos en el cuerpo. De esta manera, es innegable entender que cualquier ciudadano o ciudadana es víctima del agronegocio, viva en el campo o en la ciudad, e interpela al espectador sobre su propio criterio.

Viaje a los pueblos fumigados (2018)
- Guión y Dirección: Pino Solanas
- Fotografía: Nicolás Sulcic y Pino Solanas.
- Disponible en YouTube.
Andrés Carrasco, ciencia disruptiva (2019)
Si tuviera que elegir una frase que describa la postura del Dr. Carrasco, podría inclinarme por aquella que reza: “la ciencia puede ser aliada de las corporaciones o estar al servicio del pueblo”. Esta afirmación, sin dudas, es una de tantas que define a este gran científico, y que deja vislumbrarse en este emotivo y dinámico documental.
La directora nos sumerge en la vida y obra de Andrés Carrasco, investigador argentino y referente indiscutible de la ciencia digna, que se pronunció tempranamente contra el glifosato, evidenciando los encubrimientos de la comunidad científica conservadora y los manejos entre las corporaciones y los organismos de gobierno.
No fue fácil para Carrasco sobrevivir al boicot y al sabotaje dentro de su ámbito laboral. Tampoco lo fue por fuera, al ser uno de los representantes de aquellas voces que denunciaban a los gritos las enfermedades y muerte de la mano de los transgénicos y las fumigaciones, poniendo en jaque los intereses de varios sectores sociales influyentes.
Mediante una exhaustiva recopilación de archivo y un uso eficaz de los recursos audiovisuales, Valeria Tucci confecciona un mapa de la vida de Carrasco, apoyada por las voces de sus hijos, sus colegas, sus amigos.
De esta manera, la directora contribuye al legado de un hombre que creía que la ciencia era una oportunidad para la liberación de los pueblos, y trabajó incansablemente para sentar las bases de su responsabilidad social y humanitaria. “Hacé algo”, se dijo a sí mismo. Y forjó un ejemplo que no puede olvidarse y que sigue sus pasos en la nueva generación de profesionales comprometidos con la salud y los derechos básicos del pueblo.

Andrés Carrasco: Ciencia disruptiva (2019)
- Guión y Dirección: Valeria Tucci
- Fotografía: Santiago Cánepa
- Música: Charlie Oceans
- Disponible en CineAR.


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